Días atrás, personal del Museo de Ciencias Naturales de
Miramar, se acercó a la costa del Bosque del Vivero Dunicola Florentino
Ameghino, para recuperar un ejemplar de Tortuga Cabezona (Caretta caretta), que
apareció muerta.
La falsa tortuga carey o tortuga cabezona, tiene una
mandíbula superior ganchuda, que recuerda el pico de un halcón, y dos pares de
grandes escudos en la parte superior de la cabeza, entre los ojos. El caparazón
de tortuga es de color negro o castaño oscuro muy salpicado de amarillo.
Estos reptiles alcanzan una longitud máxima de 1 metro y se
alimentan de peces, moluscos, crustáceos y diversas plantas marinas.
Gracias al aviso de varios vecinos, entre ellos, Argentino
“Tino” Montagni y Fernando Palavecino, pudimos recuperar este ejemplar. En
estos momentos se encuentra en procesamiento para ser incorporado a las
colecciones del Museo de Ciencias Naturales de Miramar.
Durante todo el mes de enero y comienzo de febrero los
voluntarios realizaron diversas actividades en la Estación Científica que
funciona como anexo del Museo de Ciencias Naturales de Miramar, y fue creada en
el 2022 por el Municipio de General Alvarado y la Fundación Azara, con el apoyo
del Consejo Escolar.
Los voluntarios mantuvieron abierto al público el centro de
visitantes, recibiendo a turistas y vecinos de la región que se acercaron a
conocer más sobre la Reserva Natural Centinela del Mar, creada en el 2023.
Estas actividades de concientización y difusión son muy importantes para
consolidar la conservación del área natural y colaborar con la tarea que vienen
realizando los guardaparques de la provincia de Buenos Aires, que son los
encargados de gestionar el área protegida.
Se dio continuidad a las tareas de recolección y
clasificación de residuos en playa. A partir de la información obtenida se
realizará un informe sobre el tipo (clasificación) y cantidad de basura
recolectada.
También participaron en la extracción de especies de flora
exótica que se encuentran en los alrededores de la Estación Científica. Estas
plantas fueron remplazadas por ejemplares nativos donados Luis Delvenne,
naturalista adscripto de la Fundación Azara, quien posee amplia experiencia en
el cultivo de especies nativas y tiene un vivero en la localidad de El
Marquesado, partido de general Pueyrredón. Nuestro agradecimiento a Luis no
solo por la donación de las plantas sino también por participar de la
plantación y brindar una charla a los voluntarios.
Desde la Fundación Azara y a través de estas acciones con
presencia en el territorio, apoyamos y colaboramos en la implementación de las
áreas naturales protegidas en la provincia de Buenos Aires, las que consolidan
la conservación del patrimonio natural y cultural de todos los argentinos.
Recientemente el
personal y voluntarios del Museo de Ciencias Naturales de Miramar lograron
recuperar los restos fósiles de un gran perezoso denominado Scelidoterio, en la
localidad balnearia de Mar del Sud.
El aviso fue dado
por Delfi Rudecindo, vecina del lugar, por lo que desde el museo se formó el
equipo de voluntarios, los cuales son estudiantes avanzados de la Tecnicatura
en Paleontología que se dicta en la ciudad de Miramar. El sitio tiene la
particularidad de haber sido un antiguo curso de agua que se fue rellenando
durante milenios por sedimento. Se sabe que los Scelidoterios realizaban
grandes cuevas, por lo que seguramente este animal hizo su madriguera en este
terreno blando que luego fue rellenado por el barro de alguna inundación, con
una antigüedad probable de unos 100.000 años.
Los restos fueron
trasladados al museo en donde el equipo técnico se dedicará a su limpieza y
preservación, tarea que puede ser observada por el público visitante. Por
otra parte, también destacamos el aviso que nos dio la Socióloga Mónica
Aragonés, uruguaya, miembro de la comunidad Charrúa, sobre la presencia de más
restos fósiles en cercanías del primero. Se trataba de partes de un
Neosclerocalyptus, la especie más pequeña de los Gliptodontes, armadillos de
gran tamaño, típicos de la megafauna fósil bonaerense. En este caso de mayor
antigüedad, unos 400.000 años. Mar del Sud también tiene una historia de más de
100 años vinculada a los hallazgos de restos paleontológicos y arqueológicos.
Agradecemos el
interés de público que se acercó para informarse sobre qué se estaba haciendo,
a los vecinos del lugar que ofrecieron ayuda y al entusiasmo y aliento del
artista Boy Olmi, vecino también del sitio con los fósiles.
Casi todos
conocemos al famoso tigre dientes de sable (Smilodon). Pero mucho antes de la
presencia de este gran depredador en Sudamérica, durante el Plioceno, existió
un “marsupial dientes de sable”, producto de la convergencia adaptativa de
estos mamíferos que evolucionaron aislados geográficamente, como en el
tiempo.
Del 22 al 24 de noviembre último,
se presentó preliminarmente un estudio en la “Reunión de Comunicaciones de la Asociación
Paleontológica Argentina” en General Roca, nuevos restos fósiles desconocidos
del esqueleto de un Thylacosmilidae. Esta familia, se conoce muy poco de su
esqueleto. Los fósiles novedosos de este grupo de extintos depredadores sudamericanos
fueron encontrados en mayo de 2014 y recuperados en febrero de 2016 en Miramar
(prov Bs As), están en estudio y serán dados a conocer en breve.
El material
corresponde a la colección paleontológica del Museo de Ciencias Naturales de
Miramar. En el estudio participaron Eric del Campo, Nicolás Chimento, Federico
Agnolin, Daniel Boh, Mariano Magnussen y Francisco de Cianni, que representan a
distintas instituciones, como la Fundación Azara, Conicet, Laboratorio de Anatomía
Compara y Evolución de los Vertebrados, Museo Argentino de Ciencias Naturales
de Buenos Aires y Museo de Ciencias Naturales de Miramar. Los fósiles en
estudio, indicarían ser uno de los últimos Sparassodontes conocidos.
Los
thylacosmilidae, llevaban unos largos y afilados colmillos proyectados hacia
abajo y adentro de unos 15 centímetros y su tamaño corporal era como la de un
puma viviente. A diferencia del "Smilodon", el Thylacosmilus no tenía
incisivos y tenía una vaina protectora para los caninos, los cuales crecían
permanentemente como los dientes de un roedor.
Es muy posible que sus víctimas
fueran los grandes mamíferos notoungulados, los cuales mataban con una simple
mordida en el cuello. Sus caninos habrán infligido a sus presas heridas profundas,
logrando que el enorme animal muera desangrado segundos después del terrible
ataque. En Sudamérica se han hallado muy pocos restos. Se conocen restos
procedentes de Entre Ríos, Córdoba y Catamarca, como así también, el cráneo más
completo, procede del Plioceno de la localidad bonaerense de Chapadmalal, y
restos de un interesante esqueleto del Plioceno de Miramar.
Su extinción
está asociada a los importantes cambios ambientales que sucedieron al final del
Plioceno y a la ausencia de las grandes presas que este asechaba. Thylacosmilus atrox, tuvo una masa
corporal entre 90-140 kilogramos. Genero Relacionado: Thylacosmilus lensis
y Achlysictis lelongi.
Reconstrucciones
artísticas. Extracción de restos de Thylacosmilidae en Miramar. Esqueleto
recreado educativamente partir de restos conocidos de Thylacosmilus en el Museo
de Miramar.
Un extraordinario hallazgo paleontológico, fue
realizado por un niño de 8 años. La advertencia del hallazgo fue realizada por
los padres. Personal del Museo de Ciencias Naturales fue quien procedió al
rescate de los fósiles de unos 100 mil años antes del presente.
Miramar, una de
las ciudades balnearias predilectas en Argentina, resguarda bajo la superficie,
tesoros milenarios de un mundo ya desaparecido, siendo una de las localidades
paleontológicas más transcendentales a nivel mundial desde fines del siglo XIX,
llamando la atención del sabio Florentino Ameghino.
Días atrás, Bruno
González, un niño miramarense de 8 años de edad, que, junto a sus padres, se
encontraban paseando en las extensas playas del sur de la localidad bonaerense
de Miramar, en las inmediaciones del arroyo La Ballenera, divisa unos huesos
incrustados en el barranco.
Fue así que,
Bárbara Lugones y Álvaro González, padres de Bruno, se ponen en contacto con el
personal del Laboratorio de Paleontología del Museo de Ciencias Naturales de
Miramar, dependiente de la Fundación Azara y de la Municipalidad de General
Alvarado, para dar a conocer el hallazgo y verificar si se trataban de
verdaderos restos fósiles.
De esta manera,
se acercan al sitio junto al personal del museo en la zona del arroyo La
Ballenera, lugar bien conocido por otros hallazgos de relevancia, como la
mandíbula fósil de un vampiro gigante, el Desmodus draculae, que tuvo
transcendencia mundial hace poco tiempo.
En este caso, se
trataba de restos pélvicos y la cola articulada de un perezoso gigante extinto,
llamado Scelidoterio (Scelidotherium leptocephalum), de unos tres metros de
largo y un peso estimado en una tonelada, que vivió en Sudamérica durante el
Pleistoceno, es decir, los últimos dos millones de años antes del presente,
hasta hace 10 mil, momento que culmina la edad de hielo.
Luego de varias
horas de trabajo, se logra la separación del “bochon” de sedimento, protegido
con productos químicos, para ser trasladado a condiciones más adecuadas al
laboratorio paleontológico del Museo de Ciencias Naturales de Miramar, donde
aún, el Técnico Mariano Magnussen lo prepara cuidadosamente, debido a la
fragilidad de los mismos y por el tiempo que tuvo expuesto a las condiciones ambientales.
Scelidoterio, es
la especie más pequeña de todos los perezosos gigantes que vivieron en la
región pampeana durante el Cuaternario. Pero igualmente era un gigante herbívoro,
armado de enormes garras, las cuales, no solo utilizaban para defenderse o
acceder a su alimento, sino que eran cavadores de enormes cuevas, que las
utilizaban como madrigueras para refugiarse o cuidar su descendencia.
El material, que
conforma la cola de este mamífero ya extinto, sigue en procesamiento técnico
para su preservación. Luego será observado y estudiado por un equipo
interdisciplinario conformado por investigadores de la Fundación de Historia
Natural Félix de Azara, del Laboratorio de Anatomía Comparada y evolución de
los Vertebrados (LACEV) dependiente del Macn- Conicet integrado por el paleontólogo
Dr Federico Agnolin quien dirige los estudios científicos de la zona, y el
mismo personal del museo miramarense.
En particular,
este perezoso gigante vivió hace unos 100 mil años antes del presente, en un
ambiente muy distinto al de hoy, acompañado de enormes bestias, como otros
perezosos un más grandes (Megatherium), el enorme elefante sudamericano
(Notiomastodon), gliptodontes (Doedicurus), tigres dientes de sable (Smilodon)
y el oso de cara corta (Arctotherium), entre otros, argumento Daniel Boh,
coordinador de Museos de Miramar.
Debemos destacar
en esta ocasión, el correcto procedimiento de Bárbara y Álvaro, los padres de
Bruno González, en acompañar y comunicarse con el museo, con el propósito de
que sean extraídos por personal idóneo, para que se preserven en una
institución científica. Los yacimientos paleontológicos y sus fósiles están
protegidos por la ordenanza municipal 248/88, y por la Ley 25.743 que regulan
estas actividades. Ante cualquier hallazgo en el Partido de General Alvarado,
comunicarse con el museo. www.museodemiramar.com.ar
El lunes 29 de mayo a las 19 hs se dictará el segundo encuentro del Curso Ambiente y fauna marino-costera de General Alvarado dictado por la Dra. Marcela Junín, especialista en la temática.
Por consultas e informes por favor comunicarse con museomiramar@fundacionazara.org.ar
En el mes de diciembre, la
Dra. Marcela Junín, especialista en mamíferos marinos de la Fundación de
Historia Natural Félix de Azara – Conicet, trabajando en los restos cadavéricos
en estado avanzado de descomposición de un Delfín Oscuro o de Fitzroy
(Lagenorhynchus obscurus) encontrado muerto en la costa del bosque del vivero
en 2019. Junto al técnico en ejercicio Mariano Magnussen de nuestra institución
y Fundación Azara, preparando el material que se sumara a la colección
científica del Museo de Ciencias Naturales de Miramar, los cuales se estudiaran
y se analizara exhibirlos en la brevedad.
El pasado
miércoles 4 de mayo Tamara Basterio, Subsecretaria de Política Ambiental y
Gabriel Terny, Director Provincial de Ordenamiento Ambiental del Territorio y
Bienes del Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires, junto a
personal del staff de la Fundación Azara, recorrieron la Reserva Natural
recientemente creada.
En la visita se
recorrieron a pie tanto sectores de playa como de acantilando y se visitó la
Estación Científica Dr. Eduardo Tonni, espacio que funciona como anexo del
Museo de Ciencias Naturales de Miramar, creado por el Municipio de General
Alvarado y la Fundación Azara, con el apoyo del Consejo Escolar. Este espacio
cumple una función muy importante ya que facilita el trabajo de científicos,
así como las prácticas de campo de estudiantes universitarios de geología,
paleontología, biología y otras carreras afines. También funciona allí un
pequeño centro de interpretación para aquellos visitantes que llegan al lugar.
Desde la
Fundación Azara apoyamos y colaboramos con las acciones en territorio para la
implementación de las áreas naturales protegidas en la provincia de Buenos
Aires, las que consolidan la conservación del patrimonio natural y cultural de
todos los argentinos.
Recientemente
personal del Ministerio de Ambiente (Provincia de Buenos Aires) recorrió la
reserva junto a Hernán Ibáñez (Fundación Azara) en vistas a dar implementación
a la Ley 15388, sancionada en el último mes de noviembre, mediante la cual se
integró este territorio al Sistema Provincial de Áreas Protegidas.
Esperamos pronto contar con la cartelería informativa
necesaria, principalmente en Mar del Sud, y la designación de guardaparques
provinciales para la protección efectiva de esta nueva reserva.
Una
charla de introducción al tema de la biología y conservación de los mamíferos
marinos que llegan a nuestra zona y que fueran registrados por colectas históricas
y por el Museo de Ciencias Naturales de Miramar. La charla se realizó el día 21
de abril en la biblioteca municipal General San Martín, ante la asistencia de importante
público interesado. Luego de la misma se continuará de manera virtual para los
que sigan interesados en profundizar el conocimiento sobre nuestro mar y sus
curiosidades. La Dra. Marcela Junín, a cargo de la charla es especialista en
mamíferos marinos, en su biología y comportamiento, además ha estudiado sobre
el impacto de la actividad humana sobre los mismos, formando parte de la
Fundación Azara y Conicet, con la participación de Mariano Magnussen, de la
Fundación Azara y del Museo de Ciencias Naturales de Miramar. La presentación
del curso tuvo una duración de dos horas donde se amplifico los temas a tratar.
Información del curso y certificación del mismo, se podrá encontrar en el
Facebook de nuestro Museo. El mismo es gratuito y abierto a todo público.
Una charla de introducción al
tema de la biología y conservación de los mamíferos marinos que
llegan a nuestra zona y que fueran registrados por colectas
históricas y por el Museo de Ciencias Naturales de Miramar. La
charla se realizó el día 21 de abril en la biblioteca municipal
General San Martín, ante la asistencia de gran público
interesado. Luego de la misma se continuará de manera virtual
para los que sigan interesados en profundizar el conocimiento
sobre nuestro mar y sus curiosidades. La Dra. Marcela Junín, a
cargo de la charla es especialista en mamíferos marinos, en su
biología y comportamiento, además ha estudiado sobre el impacto
de la actividad humana sobre los mismos, formando parte de la
Fundación Azara y Conicet, con la presentación y participación
de Mariano Magnussen, de la Fundación Azara y del Museo de
Ciencias Naturales de Miramar. La presentación
del curso tuvo una duración de dos horas donde se amplifico los
temas a tratar. Información del curso y certificación del mismo,
se podrá encontrar en el Facebook de nuestro Museo.
Los
restos fósiles no siempre son fáciles de identificar, especialmente si
la erosión los ha gastado, por eso aquí va un gráfico de cómo se ve este
cráneo de Glyptodon hallado en Centinela del Mar por Néstor Ibargoyen
hace varios años. La regleta es de 10 cm así tienen una idea del tamaño.
Es un aporte de la familia Ibargoyen.
Seguimos
con los Panochthus. Estos gigantes acorazados tenían una cola que
terminaba en un gran garrote que se supone estaba provisto de gruesas
púas. Este le servía para pelear entre ellos o defenderse de los
predadores. Este es un fragmento hallado hace décadas por Néstor
Ibargoyen en las playas de Centinela del Mar , el cual muestra un gran
desarrollo en las bases de estas púas, que no ha sido visto en la
bibliografía revisada. Será otra especie? Diferencia entre machos y
hembras? Aún hay mucho por conocer sobre nuestra antigua megafauna. Es
una donación de la familia Ibargoyen.
Días atrás,
personal del Museo de Ciencias Naturales de Miramar, de la Fundación Azara y
del equipo del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los
Vertebrados, recuperaron parte de un fémur (hueso de la pata) atribuido a
Panthera sp, un gran felino emparentado con el actual yaguareté (Panthera onca),
aunque algunos tenían un tamaño superior.
El material
recuperado e ingresado a las colecciones científicas del Museo de Miramar, amplia
el conocimiento sobre la distribución de este felino durante el Pleistoceno y
la diversidad de la paleofauna del sitio. Además, está asociado a decenas de
restos fósiles de gigantes prehistóricos contemporáneos, que el museo viene
recuperando en el lugar, como lestodontes, toxodentes, hippidiones,
macraquenidos, esmilodontes y un sin fin de organismos que conformaron aquel
ambiente hace más de 30 mil años.
Cabe destacar, que,
uno de los registros más recientes de Panthera sp, proviene del Holoceno de
Centinela del Mar, en el sitio arqueológico “Nutria Mansa I”, donde se colecto
un canino asociado a restos culturales y faunísticos de unos 3 mil años antes
del presente. http://www.museodemiramar.com.ar/museodemiramar/naturales/principal.htm
Durante la última
sesión legislativa de la Cámara de Senadores Bonaerense fue aprobado Proyecto
de Ley que declara Reserva Natural Provincial a Centinela del Mar, con lo
cual una vez promulgado, el corredor costero de 23 kilómetros comprendido entre
el paraje Rocas Negras y el arroyo Nutria Mansa, este último en el límite del
Partido de General Alvarado y Lobería, será un área protegida.
Allí existen hay
importantes yacimientos paleontológicos, sitios arqueológicos y una buena
representación de ambientes naturales de la costa austral bonaerense en buen
estado de conservación.
Los fundamentos
de un área protegida básicamente pasan por “regular su uso”, especialmente el
paso de motos y vehículos 4×4, presencia de cazadores furtivos o pescadores,
para poder potenciar paralelamente otros valores del espacio y su patrimonio.
Por eso, el
próximo paso le corresponderá al Ministerio de Ambiente que se encargará
de reglamentar esas cuestiones.
Al respecto, la
titular de ese organismo, Daniela Vilar, celebró la sanción de esta ley ya
que “reconoce la necesidad de conservar la riqueza biológica de esta área
protegida, los sitios arqueológicos y paleontológicos, además de promover la
investigación científica y el acceso como espacio educativo y de disfrute, siempre
respetando su biodiversidad”.
“El proyecto va
en línea con nuestro plan de Fortalecimiento de Áreas Protegidas, una de las
prioridades de nuestra gestión y del gobernador Axel Kicillof”, manifestó.
En abril, la
ministra Villar junto a la subsecretaria de Política Ambiental, Tamara
Basteiro, se reunieron con el diputado Germán Di Cesare para trabajar en este
proyecto, que expresa un pedido de la comunidad con el fin de proteger su
ecosistema austral de dunas.
“Damos así por
cumplido el compromiso asumido, no solo con la comunidad alvaradense, sino
también con quienes acompañaron y aportaron su trabajo y conocimientos para
poder llegar a esta concreción, tal es el caso de Fundación Azara y su titular
Adrián Giacchino, científicos especializados en el tema y el coordinador
del Museo de Ciencias Naturales de Miramar, Daniel Boh, entre otros”, Di
Cesare, quien presentó la iniciativa.
“También quiero
agradecer a las legisladoras y legisladores, especialmente a Cristian Gribaudo,
visitante permanente de Mar del Sud ya que, como presidente del bloque Juntos
por el Cambio, ha sido fundamental su intervención para llegar a este
resultado”, agregó el legislador.
Dentro de la
valoración científica, el espacio natural es un sitio sobre el que se
desarrollan numerosos proyectos de investigación financiados por universidades
y agencias nacionales. Los resultados derivados de estos trabajos se abocan a
identificar las causas de los cambios climáticos actuales, previendo acciones
destinadas a mitigar efectos negativos futuros.
También lo es la
importancia paleontológica de la reserva, ya que el conjunto de restos fósiles
recuperados en Centinela del Mar representa hasta el momento la fauna de
vertebrados fósiles más rica conocida del Pleistoceno en la Argentina. Son más
de 3000 los restos encontrados, destacadas en 8 especies de peces, 34 especies
de aves, 8 especies de reptiles y 5 especies anfibias.
Por último, la
valoración arqueológica del área demuestra que esa región atesora restos
humanos que fueron hallados allí y cuyas dataciones han arrojado una antigüedad
superior a los 7.000 años. Fuente; lacapital.net.