martes, 26 de julio de 2022

Pescadores de Miramar hallan restos fósiles.




Gracias al aviso dado por el pescador local “Ruso” Giménez al Director del Museo Municipal de Ciencias Naturales de Miramar, Museólogo Daniel Boh, se pudo rescatar un interesante cantidad de restos óseos pertenecientes a un gran perezoso prehistórico.

Esto ocurrió en los acantilados frente al Vivero y Bosque Florentino Ameghino de esa ciudad, en estratos que podrían ser del Pleistoceno tardío, quizás de unos 100.000 años de antigüedad. El descubrimiento se debió a que el espécimen estaba ubicado en un sitio usado habitualmente por los pescadores locales y al observar unas formas de las que se dio cuenta que no eran piedras o toscas se puso en contacto con el museo.

Si bien es usual el hallazgo de fósiles en estos acantilados, los cuales fueron estudiados por el mismo Florentino Ameghino desde hace más de 100 años, aún siguen apareciendo algunas novedades. En este caso en particular se han hallado junto a los restos óseos, centenares de pequeños huesitos del tamaño de garbanzos, los cuales formaron un escudo flexible debajo de la piel de estos animales, que los defendía de los predadores o de sus propios congéneres, ya que estaban provistos de grandes y agudas garras.

Debido a que los restos han sido extraídos dentro de bloques de terreno aún no se pudo establecer exactamente la especie, pero se tiene alguna idea. Hay que recordar que las tareas de limpieza en el laboratorio son bastante arduas, especialmente cuando se trata de material muy frágil como en este caso.

Los trabajos de campo fueron realizados por Mariano Magnussen, técnico del museo; Carlos Acha; Gerónimo Elguero; Santiago Llorens; Daniel Boh y estudiantes de la Tecnicatura en Paleontología que se dicta en nuestra ciudad: Karina Perazzo, Emmanuel Segura, Luciana Villafañe, Mariana Balcabao, Joaquín Gianola y Mónica Mariscal. 

 


lunes, 25 de julio de 2022

Miramar Prehistorica, una historia de dientes de sable, tiburones y frutas.

 

Les dejamos el link de una interesante charla que brindara el Dr Federico Agnolin, asesor científico del Museo de Ciencias Naturales de Miramar, Fundación Azara, Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (MACN – Conicet). Como muchos sabrán, Miramar es una de las localidades más importantes de interés paleontológico a nivel mundial para el Cenozoico tardío, es decir, los últimos 4 millones de años. Los invitamos a descubrir nuestra Miramar Prehistórica. Jueves 28 de Julio de 2022, a las 19 hs por el canal de Facebook de la Fundación Azara. Saludos cordiales a todos. https://www.facebook.com/events/569442864815823/


Descubren fosiles en Miramar.


Reciente extracción de fósiles realizada por el personal del museo, voluntarios y alumnos de la tecnicatura en paleontología. En breve daremos novedades ya que tiene algunos datos interesantes.

http://www.museodemiramar.com.ar/museodemiramar/naturales/principal.htm


El paleontólogo Federico Agnolin con Zamba y Nina.





Para quienes no lo conocen, el Dr Federico Agnolin es el asesor científico del Museo de Ciencias Naturales de Miramar, y posee además los permisos para la investigación científica de nuestros sitios y materiales paleontológicos. Además, forma parte del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados del MACN – Conicet y de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara.

Recientemente estuvo en Miramar. Brindo una interesante charla en el Centro Cultural Peta Otamendi de Allende, estudio y observo numerosos fósiles en nuestro museo y recorrido yacimientos con personal de la institución. Además de ser una de las personalidades más trascendentales de la ciencia sudamericana, con más de 200 publicaciones científicas, libros, notas y demás, es una excelente persona que valoramos, y que forma parte del equipo local.

Desde las redes, compartieron con gran alegría que Federico Agnolín, integrante del LACEV, forma parte de la tira animada de Paka-Paka que incluye a los personajes Zamba y Nina.

Nos da una gran satisfacción que un miembro del equipo sea incluido en esta tira para niños, junto a personajes que forman parte importante de la difusión del conocimiento y de gran alcance para los chicos más chicos.

En este caso, hablaremos sobre qué es un fósil y sobre algunos animales prehistóricos argentinos.

Aquí abajo les dejamos el link para que puedan ver el capítulo entero:

https://m.youtube.com/watch?v=ODsUY6SHsH4

Esperemos lo disfruten!


domingo, 24 de abril de 2022

Miramar y Chapadmalal, y el día en que comenzó a llover sedimentos fundidos y se oscureció la atmosfera durante meses.

 

Puede parecer apocalíptico o un guion de una película de ciencia ficción. Pero en 1998, científicos de la NASA y de Argentina, terminaron con décadas de estudios, y determinaron que hace 3,3 millones de años, un asteroide impacto la superficie terrestre, cerca de Chapadmalal, y gran parte de la evidencia geológica se encuentra en Miramar.

Leer nota divulgativa completa en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/notas06.htm

También podes leer la nota y mejor ilustrada en Paleo – Revista Argentina de Divulgación Paleontológica, en  https://revistadepaleontologia.neocities.org/paleorevista152.pdf


miércoles, 6 de abril de 2022

Lorenzo Parodi. Un buscador de fósiles de fama mundial y primer guía turístico de Miramar.


 

Don Lorenzo, fue un miramarense por adopción y un naturalista viajero contratado por el Museo Nacional de Buenos Aires, para buscar humanos primitivos en toda la zona, a pedido de Carlos Ameghino.

Parodi, encontró numerosos fósiles de grandes criaturas prehistóricas en Miramar, y restos de los primeros humanos del Terciario (entre 1911 y 1930), cuya repercusión llego a los medios gráficos de todo el mundo.

Además, podemos decir, que fue el primer guía turístico de nuestra ciudad, ya que llevaba en su surky a turistas que deseaban conocer los sitio arqueológicos y paleontológicos de los controvertidos hallazgos, incluyendo un paseo, búsqueda de huesos e instrumentos de piedra, finalizando así el recorrido en su chacra – museo próximo a la zona del muelle, y todos por un buen precio.

Conoce más sobre Lorenzo Parodi en http://www.grupopaleo.com.ar/paleoargentina/pionero06.htm

sábado, 2 de abril de 2022

El pasado natural de las Malvinas, Argentina.




 El pasado natural de las Malvinas, Argentina. 

 
Conoce la Paleontología, Geología y Arqueología de nuestras Islas Malvinas.
 
Gloria y honor a nuestros héroes. Otra forma de homenajearlos. 
 

Hippidion y Amerhippus, los verdaderos caballos americanos extintos y sus fósiles.

      Por Mariano Magnussen Saffer, Integrante del Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar, Provincia de Buenos Aires, Republica Argentina. Publicado en Paleo - Revista Argentina de Paleontología. Ilustraciones de Daniel Boh. marianomagnussen@yahoo.com.ar

Tomado de; Magnussen, Mariano (2022). Hippidion y Amerhippus, los verdaderos caballos americanos extintos y sus fósiles. Paleo, Revista Argentina de Divulgación Paleontológica. Año XV. Número 153. 29-33.


Es bien conocida la historia de la llegada de caballos a nuestro continente por medio de los primeros conquistadores en el siglo XVI. Pero mucho antes, existieron dos géneros de caballos americanos, hoy totalmente extintos, el Hippidion y el Equus (Amerhippus), cuyos restos fósiles son frecuentes en distintas partes de América, sobre todo, en las pampas argentinas.

El 23 de mayo de 1493 comenzó la historia del caballo (moderno) en América con un escrito de los Reyes Católicos, quienes ordenaban el envío al Nuevo Mundo de 20 caballos y cinco yeguas escogidos en el reino de Granada. Estos caballos llegaron a América gracias a Cristóbal Colón quien, en su segundo viaje, los llevo con él. En la región del Río de la Plata fueron introducidos por Pedro de Mendoza en 1535. Los mismos eran según los testigos 42 ó 72, los cuales lograron reproducirse con gran rapidez debido a los escasos predadores de gran tamaño que quedaban. Estos caballos europeos se convirtieron en cimarrones, es decir, de domésticos pasaron a formar grupos salvajes.

También en 1541 Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, llevó caballos a Asunción del Paraguay. Asimismo, otros llevaron caballadas hasta Tucumán desde el Perú. Ya en 1580, Juan de Garay da cuenta de la gran cantidad de estos animales en las praderas pampeanas.  En esos tiempos los grandes beneficiados con la introducción de caballos fueron las tribus nómades americanas que recorrían el territorio a pie. El uso de los equinos cambió y mejoró sus vidas de un modo notable. Posiblemente el caballo europeo desplazo de su nicho ecológico al guanaco (Lama guanicoe), que hasta el siglo XVI era muy común en la región pampeana.

El primer registro de un caballo fósil sudamericano fue el molar superior descubierto por Charles Darwin cerca de Bahía Blanca (Provincia d Buenos Aires), al que Richard Owen identifico en 1840, y lo denomino Equus caballus (la especie actual), y más tarde lo denomino Equus curvidens.

Pero en realidad, los verdaderos caballos americanos vivieron en América el Sur desde el Gran Intercambio Biológico Americano, hace algo más de 2 millones de años, y se extinguieron según las dataciones radiocarbonicas hace unos 8 mil años antes del presente, siendo los equinos, uno de los primeros mamíferos ungulados que invadieron estas tierras.

Este fenómeno geológico y biológico ocurrido en lo que hoy conocemos como istmo de Panamá, que conecto ambas américas, lo que produjo un importante flujo de migraciones faunísticas.

Uno de los tantos invasores fue Hippidion (que significa 'caballito'). Fue un género extinto de caballo endémico de América del Sur, es decir, que sus antepasados eran del hemisferio norte y en Sudamérica desarrollo características distintas y propias. ​Todas las especies del género Hippidion, tenían el tamaño aproximado de un burro actual. Además de proporcionalmente la cabeza más grande, y la particularidad de poseer una protuberancia en su frente, reforzada por el hueso nasal. Además, los cráneos contienen sendos huecos delante de los ojos, siendo posible que alojaran glándulas de algún tipo, tales como tienen algunos ciervos para frotarse en los árboles y marcar su territorio.

El anterior genero paralelo y contemporáneo a este, era Onohippidium. En realidad, se trataba de ejemplares machos de la misma especie. Hasta hace unos años se los clasificaba como otro género, hasta que se llegó a esa conclusión de su dimorfismo sexual.

Este género es muy conocido desde el norte de Colombia hasta el sur de la provincia de Buenos Aires y zonas más australes (Patagonia Argentina y Chile). De acuerdo a las recientes teorías de algunos paleontólogos, este género estaría emparentado con Pliohippus y Dinohippus del Plioceno de América del norte. 

Hippidion principale es además la especie tipo del género Hippidion y la más grande. La especie fue descrita originalmente por Peter W. Lund en el año 1845. ​ Lo hace bajo el nombre de Equus principalis, mediante un molar superior derecho que provenía de las cavernas de Lagoa Santa, en el estado de Minas Gerais, Brasil. El tipo estaba depositado en el Zoologisk Museum de Dinamarca, aunque hoy en día está perdido.

Medía 1,4 metros de altura hasta los hombros. Su longitud era de 2 metros y pesaba en alrededor de los 250 kilogramos. Su aspecto general era similar al de una cebra, es decir, era más robusto y pequeño que los caballos domésticos.

Evidencias morfológicas, como la delicada estructura de los huesos nasales y diferencias anatómicas de las extremidades, sugiere que Hippidion evolucionó aislado de otras especies de caballos de América del Norte, y que pertenece a un tipo de caballos distinto a los actuales, lo cual, luego de varios debates sobre la valides del género, y por medio de los estudios del genoma mitondrial, se lo considera un género valido.

Caracteres craneales y anatómicos sugieren que este género no prefería tanto las llanuras abiertas como su pariente Equus (Amerhippus), al parecer Hippidion estaba mejor adaptado a ambientes cerrados, como bosques y estepas arboladas, donde se alimentaba de vegetales tiernos, favorecidos por un clima más frío y húmedo. Probablemente fue depredado por grandes carnívoros placentarios como félidos dientes de sable (Smilodon) y cánidos sudamericanos como Protocyon y Theriodictis, o por el oso de cara corta Arctotherium.

Evidencias arqueológicas recolectadas en la región patagónica de Chile y Argentina, en localidades como la Cueva del Milodón y la provincia de Santa Cruz, demuestran que Hippidion saldiasi sobrevivió en dicho territorio hace alrededor de 13.000 a 8.500 años, siendo este uno de sus últimos refugios.

En cambio, Amerhippus, es otro de los géneros válidos para equinos sudamericanos. Se caracteriza por presentar una mandíbula robusta, y sus miembros monodáctilos macizos y cortos. El cráneo exhibe una cresta supraoccipital ancha, y una flexión craneal destacada. 

Equus (Amerhippus) se distingue principalmente de Equus (Equus) por la ausencia completa de la cavidad en forma de cono comprimido —llamado cartucho externo o cornete— situada en el extremo libre de los incisivos inferiores. Esto sería el resultado de una evolución regresiva, y trae como resultado la pérdida de esmalte en la superficie que aplica masticación.

El cúbito es más fuerte en Amerhippus que en otros subgéneros de Equus. Otros autores encontraron adecuado separar en un subgénero propio a los Equus sudamericanos pues todas sus especies poseen unas características extremidades más cortas y robustas, un cráneo más grande (en relación a las proporciones corporales), y la misma morfología dentaria.

El ambiente inferido para el género, abarca áreas abiertas de la región pampeana y brasileñas, que indicarían ambientes de pastizales xerofilos y suelos más compactados. En este sentido, los registros en Chile están limitados a la parte central y sólo a nivel genérico, por lo que las inferencias paleoambientales que se pueden obtener resultan poco precisas. Este animal pesaría unos 400 kilogramos y pastoreaba en la antigua región pampeana.

Es un subgénero del género Equus el cual agrupa a las cinco especies de dicho género de la familia Equidae, que vivieron en el Pleistoceno medio al Holoceno temprano de América del Sur, todas ellas se han extinguido.

En el Museo de Ciencias Naturales de Miramar se exhibe un cráneo de la especie Hippidion principale, hallado al sur de la localidad vecina de Mar del Sud. El mismo posee las citadas fosas y es uno de los pocos encontrados hasta ahora. Fue estudiado por la investigadora española María Teresa Alberdi, la más autorizada especialista en caballos prehistóricos y quien es autora también de un importante libro “Caballos fósiles de América del Sur”, junto con el paleontólogo argentino José Luís Prado, de la Universidad Nacional del Centro, en Olavarría. También en nuestro museo se resguardan restos de vértebras, huesos largos, mandíbulas, entre otros

Bibliografía sugerida.

ALBERDI, M.T.; CARTELLE, C. & PRADO, J.L. 2003. El registro Pleistoceno de Equus (Amerhippus) e Hippidion (Mammalia, Perissodactyla) de Brasil. Consideraciones paleoecológicas y biosgeográficas. Ameghiniana, 40:173-196.

ALBERDI, M.T..; MIOTTI, Laura; PRADO, José L. (2001). "Hippidion saldiasi Roth, 1899 (Equidae, Perissodactyla), at the Piedra Museo Site (Santa Cruz, Argentina): Its Implication for the Regional Economy and Environmental Reconstruction". Journal of Archaeological Science 28 (4): 411-419.

ALBERDI, M.T..; PRADO, J.L. 1995b. Los Équidos de América del Sur. In Evolución climática y biológica de la región pampeana durante los últimos cinco millones de años. Un ensayo de correlación con el Mediterráneo occidental (Alberdi, M.T.; Leone, G.; Tonni, E.P.; editores). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Monografías, p. 295-308. Madrid.

ALBERDI, M.T., PRADO JL, FAVIER-DUBOIS C (2006) Nuevo registro de Hippidion principale (Mammalia, Perissodactyla) del Pleistoceno de Mar del Sur. Revista española de paleontología, ISSN 0213-6937, Vol. 21, Nº. 2, 2006, págs. 105-114

AMEGHINO, F. 1888. Rápidas diagnosis de mamíferos fósiles nuevos de la República Argentina. Buenos Aires, Obras Completas, 5:471-480.

AMEGHINO, F. 1889. Contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de la República Argentina. Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba, 6:1-1027.

ATON, Michael. (1992). Dinosaurios y otros animales prehistóricos. Ediciones Lrousse Argentina S.AI.C.

CIONE, A.L. & TONNI, E.P. 1995a. Bioestratigrafía y cronología del Cenozoico superior de la región pampeana. In: Alberdi, M.T.; Leone, G. & Tonni, E.P. (Eds.), Evolución climática y biológica de la región Pampeana durante los últimos cinco millones de años. Un ensayo de correlación con el Mediterráneo occidental. Museo Nacional de Ciencias Naturales, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Monografías, 12:47-74.

FIDALGO, F. y TONNI, E.P. 1983. Geología y paleontología de los sedimentos encausados del pleistoceno tardío y holoceno de Punta Hermengo y arroyo Las Brusquitas (Partido de General Alvarado y General Pueyrredon, Provincia de Buenos Aires). Ameghiniana 20 (3-4): 281-296.

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FRENGUELLI, J. 1920. Los terrenos de la costa atlántica en los alrededores de Miramar (prov. Bs.As.) y sus correlaciones. Bol. Acad. Nac. Cienc. Cordoba 24: 325-385.

NORIEGA, J.I.; CARLINI, A.A. & TONNI, E.P. 2001. Vertebrados del Pleistoceno tardío de la cuenca del arroyo Ensenada (Departamento Diamante, provincia de Entre Ríos, Argentina). Bioestratigrafía y paleobiogeografía. Ameghiniana, 38(4), Resúmenes: 38R.

PALANCA, F. Y POLITIS, G. 1979. Los cazadores de fauna extinguida de la provincia de Buenos Aires. Prehistoria Bonaerense, pp. 71-91, Olavaria.

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TONNI, E.P. & FIDALGO, F. 1978. Consideraciones sobre los cambios climáticos durante el Pleistoceno tardío-Reciente en la provincia de Buenos Aires. Aspectos ecológicos y zoogeográficos relacionados. Ameghiniana, 15(1-2):235-253

TONNI, E. P. Y FIDALGO, F. 1982. Geología y Paleontología de los sedimentos del Pleistoceno en el área de Punta Hermengo (Miramar, prov. Bs. As, Repub. Argentina); Aspectos paleoclimaticos. Ameghiniana 19 (1-2): 79-108.

Ver completo en http://www.museodemiramar.com.ar/museodemiramar/naturales/naturales02.htm


viernes, 25 de marzo de 2022

Mientras tanto, en algunas veredas de Miramar…….

 


Cuando caminamos por algunas veredas de Miramar, no podemos (en nuestro caso) dejar de mirar ciertas marcas que aparecen en rocas ortocuarciticas, que fueron utilizadas en la construcción. Esta roca en particular, naturalmente corresponde a un fondo arenoso, con poca profundidad y aguas frías, en donde se encuentran una gran cantidad de icnofosiles, es decir, actividad de organismos que vivieron hace 490 millones de años.

Conocer más en; Los fósiles más antiguos de nuestro distrito en rocas cuarciticas. 

http://www.museodemiramar.com.ar/museodemiramar/naturales/naturales17.htm

miércoles, 9 de marzo de 2022

Pequeños habitantes del pasado e indicadores climáticos.

 



Los briozoos son un filo de pequeños animales coloniales, que presentan un lofóforo, ósea, una corona de tentáculos ciliados que sirven para captar alimento. Se han descrito unas 5.700 especies​ mayoritariamente marinas. Son individuos diminutos que viven asociados en colonias. El cuerpo blando o polípida.

En nuestra zona, en ocasiones aparecen formas fósiles, difíciles de identificar a que género o especie corresponde, debido a su gran diversidad. Seguramente estaba en las antiguas playas de fines del Pleistoceno y principios del Holoceno, cuyos sedimentos portadores están a varios kilómetros al este de su ubicación actual, sobre la plataforma submarina, antes de la ingresaron marina sobre el continente.

La presencia de estos organismos, junto a sedimentos con arena y fósiles de gasterópodos, bivalvos, equinodermos, dientes de tiburón y restos de cetáceos, indicarían ambientes más cálidos que los actuales.

Este material fue encontrado por Nicolás Ippolito y familia. Ahora forma parte de la colección del Museo de Ciencias Naturales de Miramar. www.museodemiramar.com.ar