Mostrando las entradas con la etiqueta roedores fosiles. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta roedores fosiles. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de marzo de 2021

Visita de investigadores a la colección del Museo.



Los paleontólogos de la Universidad y Museo de La Plata, Itatí Olivares y Diego Verzi trabajando en el laboratorio del museo. Su especialidad son los roedores y estaban haciendo una revisión de nuestra colección para futuras investigaciones.

sábado, 25 de julio de 2020

Lagostomus (=Lagostomopsis) incisus, una vizcacha de 3 millones de años.


Es una especie de roedor de la familia Chinchillidae. En la actualidad la familia se encuentra representada por la vizcacha y la chinchilla.

El océano Atlántico era menos ancho que en nuestros tiempos, algunos roedores africanos ingresaron a Sudamérica a fines del Eoceno. No se sabe cuánto duró el largo viaje desde África, durante el cual no sólo los roedores iban colonizando las islas que se extendían hasta las proximidades de las costas sudamericanas, sino también algunos primates y hasta plantas, tales como las calabazas.

Rompiendo casi treinta millones de años de aislamiento del continente isla sudamericano, los roedores recién llegados tuvieron que competir con otros mamíferos autóctonos por sus nichos ecológicos.

Gracias a la extraordinaria capacidad de proliferación y a la adaptabilidad a los más variados ambientes, los diminutos roedores se dispersaron por toda Sudamérica entre fines del Eoceno y el Oligoceno.

Una de las características de estos roedores es la sencillez de sus molares. Este cráneo fue encontrado por Daniel Boh, del Museo de Ciencias Naturales de Miramar.

Lagostomus es un género endemico, que llego a Sudamérica durante el Terciario. En Patagonia, durante el Mioceno temprano se registran por primera vez los roedores de la subfamilia de los lagostóminos (Eoviscaccia, Prolagostomus y Pliolagostomus). El género Lagostomus, aparece por primera vez en sedimentos depositados en el Plioceno tardío como Lagostomus (=Lagostomopsis) incertus, y durante el Pleistoceno Lagostomus maximus ha tenido una gran expansión geográfica.

Su alimentación estaría compuesta principalmente por tubérculos, raíces, hierbas etc, siendo herbívoros estrictos, aunque algunos autores sostienen probables hábitos carroñeros, ya que en sus paleocuevas o madrigueras antiguas, con frecuencia se hallan restos óseos pertenecientes a otros animales de la época con marcas a sus dientes, pero también se puede tratar de una actividad propia de los roedores, de roer cosas duras para evitar el crecimiento descontrolado de sus incisivos .Poseía un cráneo ancho y robusto, con nasales alargado.


jueves, 28 de mayo de 2020

Phugatherium novum, un carpincho prehistórico de gran tamaño hallado en Miramar.



En la actualidad, el carpincho es el roedor de mayor tamaño en nuestras lagunas y arroyos, pero hace más de 3 millones de años durante el Plioceno en nuestra zona  vivió Phugatherium novum, un carpincho más grande y de patas largas. En el Museo de Ciencias Naturales de Miramar hemos coleccionado numerosas muestras de estos animales.

Phugatherium es una versión primitiva de los actuales carpinchos o capibaras pero de tamaño mayor, con una talla comparable a la de un tapir asiático. Su cráneo refleja un rostro alargado y estrecho. Sus primeros restos corresponden al Mioceno, hace 9 millones de años, hasta el Plioceno, hace 3 millones de años.

La longitud del cráneo es la doble a la atribuida al carpincho, superando fácilmente los 50 centímetros. Su fémur y humero, guardan la misma relación en su longitud con el género actual, pero el cubito, radio, tibia, peroné y demás huesos, son mucho más desarrollados y largos que estos, por lo cual Phugatherium parecía un carpincho de patas largas, lo que morfológicamente concuerda con mamíferos corredores.

Su dentición está conformada como la de otros roedores, con incisivos desarrollados y largos, y una serie molariforme laminada. Su alimentación estaría basada principalmente de vegetales que crecían en las inmediaciones de zonas pantanosas, pero algunos Paleontólogos descartan la posibilidad de que este tuviera hábitos anfibios.


sábado, 28 de marzo de 2020

El más grande y el más pequeño de los mamíferos en nuestro registró fósil.


Entre las maravillosas colecciones paleontológicas del Museo de Ciencias Naturales de Miramar, tenemos restos de decenas de especies que conforman nuestro registro fósil. 

Hoy te mostramos, en forma comparativa, los fémures (hueso de la pata continuo a la cadera y por encima de la rodilla) del Megatherium, un perezoso gigante, considerado como uno de los más grandes mamíferos de la megafauna sudamericana, y al  lado, el fémur correspondiente a un pequeño roedor llamado Calomys. Ambos mamíferos convivieron en nuestra zona en el Pleistoceno tardío, entre 200 mil y 10 mil años antes del presente.


Mas info en http://www.museodemiramar.com.ar/museodemiramar/naturales/principal.htm