Mostrando las entradas con la etiqueta icnitas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta icnitas. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de noviembre de 2020

Huellas de grandes felinos del Pleistoceno o Edad del Hielo.


En este caso comparamos las icnitas atribuidas a Panthea leo spelaea (León prehistórico), en el Pleistoceno de Alemania (imagen tomada de nuestro amigo Dick Mol) recuperada en Bottrop-Welheim, Alemania. A la derecha, las huellas fósiles de 19 cm diámetro de Felipeda miramarensis (Smilodon), recuperadas en el Pleistoceno de Miramar, únicas en el mundo, y resguardadas en el Museo de Ciencias Naturales de nuestra ciudad.

Más info en http://www.museodemiramar.com.ar/museodemiramar/naturales/felipeda%20miramarensis.htm 

miércoles, 28 de octubre de 2020

Los fósiles más antiguos de nuestro distrito en rocas cuarcíticas.




El Ordovícico es la fragmentación de la escala temporal geológica que pertenece a la Era Paleozoica, y abarca un lapso de 600 a 245 millones de años antes del presente, ósea, mucho anterior a los primeros dinosaurios del Triásico de la Era Secundaria o Mesozoica.

Durante la primera parte de la Era Paleozoica (Cámbrico, Ordovícico y Silúrico), el continente sudamericano estaba unida a África, Antártida, Australia e India formando la masa continental de Gondwana que estaba separada por el mar del norte América, Europa y Asia, que constituían bloques continentales independientes, ubicados en la franja ecuatorial.

En este momento la República Argentina probablemente haya estado cubierta casi por completo por las aguas. En el Devónico, América del norte y Europa se unieron en un único bloque llamado Euroamérica, e iniciaron una lenta deriva hacia Gondwana, con la cual comenzó a funcionarse en el Carbonífero.

En el sector bonaerense, es muy rico en restos fósiles en los estratos y sedimentos que componen el subsuelo, cuya importancia ha sido reconocida en el país y en el extranjero, y como se sabe están protegidos por una Ley Nacional, una ley provincial y ordenanzas municipales.  La misma impide su extracción sin asesoramiento y es obligatorio entregarlos  a algún Museo para su conservación o exhibición, ya que suelen tener importancia para la ciencia.

Son más populares los fósiles de mamíferos gigantes de fines de la Era Terciaria y Cuaternaria, constituidos por la Megafauna de los últimos 4 millones de años antes del presente, que se encuentran a lo largo de acantilados costeros o de arroyos.

Pero además de estos, también es posible hallar restos fósiles en otros sitios particulares, como edificaciones urbanas o en las rocas de los espigones que se usan para proteger las playas y acumular arena.

Especialmente en los últimos, debido a su abundancia y distribución en la costa atlántica bonaerense, podemos observar con algo paciencia, que hay gran cantidad de marcas de diverso tipo y tamaño, las cuales corresponden principalmente a marcas o huellas provocadas por animales que vivieron en el fondo arenoso de antiquísimas playas y océanos.

La mayoría de estas rocas fueron extraídas de las canteras de la localidad de Batán y Chapadmalal, cuyos sedimentos tienen una antigüedad de 480 millones de años (correspondientes al periodo Ordovícico de la Era Paleozoica) y están formados principalmente por arena con cuarzo, denominado por los geólogos Ortocuarcita  y popularmente, como  “Piedra Mar del Plata”.

Leer nota completa en http://www.museodemiramar.com.ar/museodemiramar/naturales/naturales17.htm

miércoles, 8 de julio de 2020

Una peculiar huella de 6000 años en Miramar.


Esta huella prehistórica fue dejada por un mamífero artiodáctilo, y corresponde a un conjunto de 300 huellas halladas en Miramar en 2016. Lo raro de esta huella (que no se ve muy bien por la sombra), es que este animal, piso una rama que quedo momificada.  Muy rara vez se encuentran vegetales preservados.

Por dataciones realizadas anteriormente, estos vegetales tienen unos 6000 años de antigüedad, por lo que intuimos que las huellas también son igualmente antiguas. Estas icnitas, como se las llama paleontológicamente, quedaron impresas en el sedimento de una antigua laguna o zona de inundación. Si observan bien, en el sedimento hay caracoles de agua dulce (de color blanco, y en gran concentración) atribuibles a los géneros Biomphalaria y  Littoridina, habituales en esos ambientes.

Estas huellas, fueron halladas en un reconocido balneario, y gran parte del año, se encuentran debajo de la arena. Aun es una zona en estudio por partel del Museo de Ciencias Naturales de Miramar, Fundación Azara y Conicet.