miércoles, 5 de febrero de 2020

They found fossil remains of a prehistoric white shark in Miramar



 The White shark it is the most famous fish species for being one of the marine predators with an imposing structure and have an extensive record of attacks on human beings. It is undoubtedly one of the largest species of sharks, reaching 6 meters in length.
A peculiar and casual paleontological finding performed by two neighbors in the spa town of Miramar, It demonstrates the presence of this curious marine predator from recently identified fossils. The fossils would be close to 10 thousand years old.
The white shark is a species rarely registered in the Argentine sea. Two neighbors of the coastal town found fossil remains of it while gathering snails on the beach that were identified in the paleontological record of the city of Miramar, from two teeth deposited in the scientific collections of the Natural Science Museum from the city located about 450 kilometers from Buenos Aires.
“Occasionally displaced or rolled fossils appear on our coast, but these remains made a difference. Separately in distance and time, they recovered teeth that show An important fossilization process. The materials in question were taken to the Miramar Municipal Museum, and were stored in a drawer for a few years, ”he said. Daniel Boh, holder of the local museum.
The first tooth was found by Jose Puente on the beaches located in the Dunicola Nursery Forest, and the second, was discovered by Miguel Babarro and comes from the neighboring town of South Sea, distant about 15 kilometers south of Miramar.
However, several years passed, until Mariano Magnussen from the Paleontological Laboratory of the new Miramarense museum, he noted the importance of the finding while reviewing hundreds of fossils deposited in the collections. Beside Federico Agnolin, Specialist of the Argentine Museum of Natural Sciences, Conicet, Azara Foundation and Maimonides University, made the first observations on them, and developed some hypotheses about its origin, since in several sectors of the local beaches fossil remains of whales, snails and hedgehogs that would be linked to the environments where these prehistoric sharks lived.
Later, Sergio Bogan of the Azara Foundation and Maimonides University, consulted the fossil collection of this institution and observed these teeth, immediately identifying them as those of a Carcharodon carcharias, popularly known as white shark.
“Although they present erosion, it is about two excellent fossil pieces, one of them from the upper jaw and the other from the lower one, ”he said Bogan. He added: “This is the first fossil remains of this species discovered in this sector of the Buenos Aires coast. The white shark is currently extremely unusual on our coasts and this finding reinforces the previously proposed paleontological model, where the species was much more abundant in the recent past of our sea ”.
When asked, Magnussen he emphasized; “Miramar is one of the few places in the world, where we have paleontological, archaeological and even historical records of the presence of Carcharodon carcharias.”
All fossils and deposits are protected by the Law 25.743 / 03 and by municipal ordinance 248/88 where the provincial state (through the Registry Center of Archaeological and Paleontological Heritage) has jurisdiction over these fossil recovery issues. Fossils are everyone’s heritage, and are a matter of fascination for museum visitors and a constant source of information to learn about the past of our region.

domingo, 2 de febrero de 2020

El Museo de Miramar identifica los primeros dientes fósiles de un tiburon blanco en la provincia de Buenos Aires.






Identifican los primeros restos fósiles bonaerenses de un Tiburón blanco prehistórico de unos 10 mil años antes del presente. Fueron hallados casualmente por dos vecinos de la ciudad balnearia.

El tiburón blanco es la especie de pez más afamada por ser uno de los depredadores marinos con una contextura imponente y contar con un prontuario extenso de ataques a seres humanos. Sin dudas es una de las especies más grandes de tiburones, alcanzando los 6 metros de longitud.

Un peculiar y casual hallazgo paleontológico realizado por dos vecinos en la ciudad balnearia de Miramar, demuestra la presencia de este curioso depredador marino a partir de fósiles identificados recientemente. Los fósiles tendrían una antigüedad cercana a los 10 mil años.

El tiburón blanco, es una especie rara vez registrada en el mar argentino. Hace unos días fue identificado en el registro paleontológico de la ciudad de Miramar, a partir de dos dientes depositados en las colecciones científicas del Museo de Ciencias Naturales de esa ciudad, ubicada a unos 450 kilómetros de Buenos Aires.

Hace unos años, dos vecinos de la localidad los encontraron mientras  juntaban caracoles en la playa. En ocasiones aparecen fósiles desplazados o rodados en nuestra costa, pero estos restos marcaron la diferencia. “De forma separada en distancia y tiempo, se recuperaron los dientes que muestran un importante proceso de fosilización. Los materiales en cuestión fueron llevados al Museo Municipal de Miramar, y quedaron guardados en un cajón durante unos años” comento Daniel Boh, titular del museo local.

El primer diente, fue encontrado por José Puente en las playas ubicadas en el bosque del vivero dunicola, y el segundo, fue descubierto por Miguel Babarro y procede de la localidad vecina de Mar del Sud, distante a unos 15 kilómetros al sur de Miramar.

Pasaron varios años, hasta que Mariano Magnussen del Laboratorio Paleontológico del nuevo museo miramarense, noto la importancia del hallazgo mientras revisaba cientos de fósiles depositados en las colecciones. Junto a Federico Agnolin (Museo Argentino de Ciencias Naturales, Conicet, Fundación Azara y Universidad Maimonides) realizaron las primeras observaciones sobre los mismos, y desarrollaron algunas hipótesis sobre su origen, ya que en varios sectores de las playas locales suelen aparecer restos fósiles de ballenas, caracoles y erizos que estarían vinculados con los ambientes donde vivian estos tiburones prehistóricos.

Posteriormente, Sergio Bogan (Fundación Azara y Universidad Maimonides) consulto la colección fósiles de esta institución y observo estos dientes, identificándolos de inmediato como los de un Carcharodon carcharias, popularmente conocido como tiburón blanco. “Si bien presentan erosión se trata de dos excelentes piezas fósiles, uno de ellos de la mandíbula superior y el otro de la inferior”, sostuvo Sergio Bogan, y agrego “Se trata de los primeros restos fósiles de esta especie descubiertos en este sector de la costa bonarense”, “El tiburón blanco en la actualidad es sumamente inusual en nuestras costas … y este hallazgo refuerza el modelo paleontológico previamente propuesto, donde la especie era mucho más abundante en el pasado reciente de nuestro mar”.

Al ser consultado, Mariano Magnussen enfatizo que; “Miramar es uno de los pocos lugares del mundo, donde tenemos registros paleontológicos, arqueológicos e incluso históricos de la presencia del Carcharodon carcharias”. 

Hace unos años, un equipo de arqueólogos del Museo de La Plata, recuperaron dientes de esta especie con una antigüedad de 3 mil años en el sitio Nutria Mansa. Estos materiales fueron utilizados como pendientes y utensilios de corte por los pueblos indígenas que vivieron en el lugar. Además en 1954, justamente en los balnearios céntricos de Miramar, un tiburón blanco ataco a un joven nadador, siendo este el único registro de ataque de tiburón en Argentina hasta este momento.

Es de destacar la participación y debida conciencia de ambos vecinos en acercarse al museo y dejar las muestras a disposición de la ciencia. Todos los fósiles y yacimientos están protegidos por la ley 25.743/03 y por la ordenanza municipal 248/88 donde el estado provincial (atravez del Centro de Registro del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico) tiene jurisdicción ante estos temas de recuperación de fósiles. Los fósiles son patrimonio de todos, y resultan materia de fascinación para los visitantes de los Museos y una fuente de constante de información para conocer el pasado de nuestra región. Es sumamente importante preservarlos entre todos.


martes, 21 de enero de 2020

Eduardo De Lucca visitó nuestro Museo de Ciencias Naturales de Miramar..


En el Museo de Ciencias Naturales de Miramar, recibimos la visita de Eduardo De Lucca, del proyecto “Predadores de Argentina” investigador adscripto de la Fundación Azara Departamento de Ciencias Naturales y Antropología, CEBBAD – Universidad Maimónides. Médico Veterinario, Director Centro para el Estudio y el Manejo de Predadores, Argentina Quedo gustoso de nuestra institución y nos dejó unas láminas sobre la conservación del puma. www.museodemiramar.com.ar

jueves, 9 de enero de 2020

Juan Carr visito el Museo de Ciencias Naturales de Miramar.


Nos visitó Juan Carr, un reconocido emprendedor social argentino creador de un movimiento social y cultural denominado Red Solidaria. Fue postulado para el Premio Nobel de la Paz en siete oportunidades. Más allá de la visita, se obtuvo un intercambio de ideas sobre prácticas culturales hacia la comunidad, y como esta funciona alrededor de las actividades de nuestro museo, un poco de filosofía, historia natural, entre otras. Un momento muy agradable, donde Juan Carr se fue muy agradecido por  la atención, prometiendo volver.

Reorganizando las colecciones paleontológicas del Museo de Ciencias Naturales de Miramar.





Reorganizando las colecciones paleontológicas del Museo de Ciencias Naturales de Miramar. Gracias al equipamiento de laboratorios y depósitos para colecciones, que contó con el apoyo de la Fundación Azara,  estamos reorganizando las colecciones científicas constituidas por varios miles de piezas que no se encuentran en exhibición que conforman l patrimonio de la institución.

Recuperando fosiles en Miramar.


Como sucede frecuentemente luego de un temporal, la erosión del mar deja a la vista restos fósiles. En este caso los voluntarios se dedicaron a extraer los especímenes y luego se revisó el sitio para observar otros indicios de actividad muy antigua. Posiblemente alguna pieza sea exhibida esta temporada o al menos podrá ser vista en el laboratorio del Museo.

Trabajando en otros detalle del Museo de Ciencias Naturales de Miramar.





Seguimos trabajando en los detalles que quedaron pendientes. Por ejemplo las barandas para las tarimas y la mesada central del laboratorio. Trabajos del herrero Pablo Pacheco y el granito de Marmolería de la Plaza.

martes, 24 de diciembre de 2019

Feliz Nochebuena y Feliz Navidad.

Año maravilloso para el Museo de Ciencias Naturales de Miramar. Como se dijo durante la inauguración "fuimos una isla en ciencia dentro de los problemas que lleva adelante el país". Gracias a quienes acompañaron nuestro sueño y por contribuir al conocimiento, a la cultura, a la educación y a la promoción turística desde nuestra institución. Solo me queda desearles un excelente 2020 para todos. Un fuerte abrazo.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Conoce nuestras notas divulgativas.

Proclinodontomys dondasi, una nueva especie de rata espinosa fósil del Pleistoceno, hallada cerca de Miramar.







El descubrimiento se produjo en los acantilados de la costa atlántica, unos 30 kilómetros al sur de la ciudad de Miramar. Se estima que la nueva especie medía unos 20 centímetros y, posiblemente, habría usado sus espinas para defenderse de los depredadores.

Por sorprendente que parezca, algunos roedores con espinas actuales pueden llegar a ocasionar la muerte de un león que ose atacarlos. Pero no es posible saber si esta nueva especie fósil -Proclinodontomys dondasi- habría tenido el mismo éxito ante los posibles ataques de los depredadores de su época, entre los cuales se encontraba el tigre dientes de sable y varias especies de lobos pampeanos extintos.

La doctora Adriana Candela, investigadora del Museo de La Plata (MLP) y del CONICET, comentó a la Agencia CTyS-UNLaM que “una de las características más distintivas de Proclyodontomys dondasi es que tenía los dientes incisivos muy proyectados hacia adelante, mucho más que las ratas espinosas que viven en el presente”.

El nombre Proclinodontomys hace referencia a esta característica en sus dientes. “Además, el cráneo tiene fosas profundas y crestas muy marcadas, lo que indica que tenía una musculatura masticatoria poderosa”, agregó la autora principal de este estudio publicado en la revista científica Journal of Paleontology.
Los ejemplares que sirvieron para describir esta nueva especie de roedor fueron descubiertos en las inmediaciones del arroyo Chocorí ubicado en el partido de General Alvarado. El área de hallazgo se encuentra incluida en un sector de la costa bonaerense comprendido entre Centinela del Mar y Mar del Sur.

Los restos de esta especie se encuentran en el Museo de Ciencias Naturales de la ciudad de Miramar. El doctor Marcos Cenizo, director de la División Paleontología del Museo de Historia Natural de La Pampa e investigador de la Fundación Azara, indicó a la Agencia CTyS-UNLaM que “el área donde se produjo el hallazgo es muy importante desde el punto de vista patrimonial y existe un proyecto para que se establezca como Reserva natural; hay más de 150 trabajos de paleontología y arqueología a partir de los restos encontrados en ese lugar”.
En dichos acantilados, hay sedimentos de diversos momentos prehistóricos que van desde los dos millones a los 10 mil años de antigüedad. En el transcurso de ese tiempo hubo períodos con grandes variaciones climáticas: durante las etapas frías y áridas, habitaron mamíferos y vertebrados similares a los de la Patagonia y, en los momentos más cálidos, se desarrolló una fauna asociada a los animales del Brasil actual.

“Además, sobre el final de este periodo de tiempo, los primeros humanos ingresaron a Sudamérica generando un impacto dramático sobre los ecosistemas”, contó Cenizo.
El investigador Ulyses Pardiñas, investigador del CONICET y del Instituto Nacional de Biodiversidad de Ecuador, analizó que “si la diversidad de la vida es abundante en el presente, la que existió en el pasado es aún mucho mayor, porque en él tenemos concentrada la biodiversidad de 4500 millones de años de vida”.

“Más allá de que conocemos muchas especies de dinosaurios y de roedores extintos, lo cierto es que conocemos una parte muy pequeña de lo que es el registro fósil”, aseveró Pardiñas a la Agencia CTyS-UNLaM.

El científico indicó que esta nueva especie “tiene una característica particular, porque los roedores equímidos -que son los roedores con espinas- no son frecuentes en las partes templadas del país, sino en regiones tropicales o subtropicales, por lo que haber encontrado esta forma en la parte sur de Buenos Aires indica que, quizás, las condiciones ambientales eran distintas a las actuales”.

Pardiñas aclaró que no se sabe con certeza los hábitos de este roedor fósil y sus requerimientos ambientales estrictos. “Lo que hacemos son inferencias; tratamos de interpretar a estos animales del pasado a partir de los roedores similares que viven actualmente. Y, en la actualidad, solo hay una especie semejante en Corrientes y en Brasil, por lo que suponemos que podría haber necesitado temperaturas más altas”.

Respecto a las espinas, el investigador sopesó que “podrían haber sido un método defensivo, antidepredador, pero también podrían haber sido simples adaptaciones de tipo térmico o que fuesen adaptaciones que les quedaron del pasado y no tuvieran una mayor función”.

Puede que Proclinodontomys dondasi se extinguiera entre unos 500 y 400 mil años atrás. Este estudio permitió, además, establecer que otra especie emparentada, Proclinodontomys mordax, sobrevivió hasta al menos unos 10 mil años atrás en el sur de Brasil. La ilustración de la nueva especie fósil argentina fue realizada por el ilustrador Pablo Núñez del Museo de Historia Natural de La Pampa.

El nombre de este roedor extinto es también un reconocimiento a Alejandro Dondas, quien estuvo a cargo de la Sección Paleontología del Museo de Ciencias Naturales de Mar del Plata. “Alejandro fue una persona generosa que contribuyó mucho al conocimiento, la conservación y la difusión del enorme patrimonio paleontológico de la costa bonaerense”, aseveró Pardiñas.

De esta investigación también participaron Daniel Tassara del Museo Municipal de Ciencias Naturales Pachamama; Céline Robinet, Luciano Rasia y Nahuel Muñoz de la División Paleontología Vertebrados del Museo de La Plata; y Carola Cañón Valenzuela del IDEAus-CONICET.